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El cuaderno del amor




El Cuaderno del Amor - Luigi Gaspari

por inspiración del Padre Pío (San Pío de Pietrelcina)



Cuaderno del Amor

Luigi Gaspari

AMAR ES DONAR AMOR:

- a quien no lo conoce

- a quien lo pide

- a quien no lo posee

- a quien no lo ha recibido en don

- a quien no sabe pedirlo

- a quien no sabe qué es

- a quien no conoce su poder

- a quien se cree indigno de volver a poseerlo

de nuevo, por haberle sido infiel



En mayo de 1968 dijo el Padre Pío a Primo Capponcelli:

“…Todos los que contribuyan a imprimir y difundir El Cuaderno,

recibirán la gratitud y bendición eternas de Dios y la mía.”


El primer Cuaderno del Amor llegó a las manos de S.S. Pablo VI

el 17 de octubre de 1968. Unos diez días después, el Papa me lo

agradeció a través de Monseñor V.D.A., amigo mío, con estas palabras:

“Es alta mística. ¡Qué bello este amor entre Padre e hijo!

No hay que quitar ni una palabra.”

Estas palabras me confirmaron lo que me había dicho Padre Pío

en junio de 1968: “El Papa comprenderá todo.”

PRÓLOGO
LA SAGRADA BIBLIA ES EL TESTAMENTO
DICTADO POR DIOS AL HOMBRE.

La Voz de Dios se hizo escuchar a través del oído sensible de hombres elegidos para escribir las Voluntades Testamentarias del Padre Dios para el bien de los hijos hombres vivos sobre la Tierra.

El Testamento de Dios es la Verdad Una y Trina de la voluntad de justicia, de misericordia y de Amor de las tres iguales y distintas personas del Dios Uno Creador y Padre de los hombres.

La Tercera persona de la Santísima Trinidad –el Espíritu Santo- es la vida de Amor del Trino Dios que se hace Voz y Palabra de Dios en el corazón del hombre, hijo de la Santísima Trinidad de Dios.

La Voz del Santo Trino Espíritu de Amor de Dios se hace Palabra de Justicia y de Misericordia del Padre y del Hijo, en los pálpitos de vida y de Amor del Corazón de un hijo hombre.

La Voz del Santo Espíritu elige el corazón de un hombre para donar las Gracias de Vida en el Amor a todos los corazones de los hijos hombres que acogen el don de Su Viva Voz hecha Palabras.

El Trino Santo Espíritu quiere donar Su Voz a todos los hombres de buena voluntad, para ofrecer a las vidas mortales la Eterna Vida de Dios, hecha Voz que puede y quiere reunir todo y todos en un solo Cuerpo vivo en la armónica unidad de la Santísima Trinidad.

El Testamento de Dios es la inmutable Palabra escrita en la Sagrada Biblia.

Los “Cuadernos del Amor” han sido escritos por mi mano por Voluntad Testamentaria expresada a mí, en nombre de Dios, por la viva voz de Padre Pío.

Él me decía: “Los Cuadernos son y serán la Voz de Justicia y de Amor de la inmutable Voluntad de Dios, expresada en Su Único y Eterno Testamento.”

Sobre la Tierra reina la discordia porque en los corazones de los hombres hijos de Dios, no se ha hecho ÚNICA, la Voz del Amor en el Conocimiento de la Voluntad Testamentaria de Dios (Sagradas Escrituras).

Por tal razón, Padre Pío me asegura que es Voluntad de Dios que los “Cuadernos del Amor” entren en las casas de todo el mundo, para ayudar a los hombres a amar la Verdad en el conocimiento de las Sagradas Escrituras.

Las palabras de los “Cuadernos del Amor” serán la luz que ilumina para aumentar el conocimiento de la Verdad. El mayor conocimiento de la Verdad de Dios volverá a traer al oído de los corazones de los hombres LA VOZ DEL ETERNO AMOR DE DIOS.

El Amor de Dios se establecerá a través de Su Voz en los corazones de los hombres para unirlos en Su Paz. La Voz de Dios disipará las negras nubes densas sobre las mentes de los hombres, que impiden a la Luz de la Vida del Pensamiento, SOL DE DIOS, llevar Su Vida que es amor, salud, alegría y riqueza para todos los hombres.

Si la voz de Padre Pío no me hubiera llamado, me preguntaría: “¿Por qué estoy aquí con ustedes?”

El Espíritu Santo me ha llamado por medio de Padre Pío para hablarme de Su Vida en nosotros.

Yo debo deciros todo lo que Él me dice a mí para vosotros.

EL ESPÍRITU SANTO ES UNO Y HABLA A CADA UNO EN EL CUAL ESTÁ EL PADRE.

El Padre dice las mismas Verdades a todos los verdaderos hijos Suyos. Él me habla para haceros conocer Su Amor por Vosotros.

YO SOY COMO VOSOTROS. ÉL ES NOSOTROS. EN ÉL SOMOS YO-VOSOTROS-ÉL.

He aquí por qué debía venir a vosotros, por qué vosotros debíais acercaros a mí: es para conocer mejor el Amor de Dios en vosotros, en mí; para reconocerme en Vosotros, que en Él sois parte de mí, como yo soy parte de vosotros en Él que es Nosotros.

Es fácil conocer a Dios sólo cuando se reconoce la unión que hace de nosotros una SOLA VIDA UNIDA, aunque en las distintas personas de Él y de Nosotros.

Nuestra vida es alegría sólo cuando amamos creer que el Amor que nos une a Él, en la UNIDAD DEL ESPÍRITU que nos comunica para hacer de nosotros el CUERPO DEL SANTO ESPÍRITU.

AMAR A DIOS ES AMAR NUESTRA VIDA.

AMARNOS ENTRE NOSOTROS ES RECIBIR EL DON DE SU ALEGRÍA.

A vosotros todos, amigos y hermanos del mundo, deseo que la VOZ DEL SANTO ESPÍRITU se haga trueno del Amor de Dios, que abra todas las nubes de vuestra vida, para llevar cada uno de vosotros LA LUZ DE SU SOL.

Luigi Gaspari

22 de febrero de 1968

Fue así que floreció la primavera, tu primavera, cuando dejaste detrás de ti el invierno con sus escorias, sus detritos, portadores de afanes y enfermedades.

Has sanado porque te has quitado de encima el invierno. Ahora es fácil entrever la evolución y el desarrollo de tu tiempo. Eres libre sin tener más el antiguo afán.

El amigo que tú amabas te ha traicionado, tú lo has dejado libre de ir, de correr, de seguir con todo el entusiasmo sus quimeras.

Ahora es tuyo el tiempo, porque para ti es primavera. Tú puedes ahora solo o en compañía recoger los frutos, recoger renovadas energías.

No te falta el amigo que has amado. Es el amigo traidor el que está privado de ti. Tu amor vive porque ha vuelto enteramente a ti. Ahora puedes disponer de él mejor que antes, porque eres más rico de lo que eras antes. Eres rico del conocimiento, del sufrimiento. El tuyo es un amor que se conoce, que se sabe valorar.

Vuelve a tomar libremente tu camino en compañía de la riqueza que te has ganado. Goza en silencio de los bienes que has acumulado y mira serenamente lo que sucederá alrededor de ti.

Es el derrumbe, es la ruina de quien ha creído poder despreciar el bien profundo. Es el derrumbe de quien ha preferido seguir las quimeras.

Pero tú no ves el mal que hay en esos corazones. Ves rostros sin luz que acusan para no ser acusados. Y tú prosigues tu camino, vas hacia delante, y verás más allá.

Más allá del bien y del mal está una gran conquista que debes hacer. Es la conquista de una vida tuya, una vida que será eternamente un centro de fuerza, de amor, de felicidad.

Mi Poder se ejerce a través de la voluntad que expresas. Tu voluntad pone en movimiento mi Poder.

Mi NAVIDAD

es amor del Padre

que me hace retornar

al “pesebre” de la Tierra

para dar a los hombres

el Único Pan que se puede

multiplicar para “quitar el hambre”

a todos los cuerpos que me quieran comer,

porque desean volver a encontrar

la VERDAD DEL YO SOY,

EL CAMINO EN LA LUZ QUE ES VIDA,

En la alegría y regocijo del Corazón.

La Verdad une el hombre

y la Vida de Amor de Dios;

la mentira aleja al hombre

de Dios y lo hace morir

porque sólo la VERDAD ES VIDA.

En el interior del Viejo Templo

fui sólo presentado,

en el templo de tu corazón también

Yo he nacido y estaré siempre presente,

para ser presentado

a nuevos templos del corazón

donde no he entrado todavía

como Rey del Templo del Amor,

hecho de todos los buenos corazones.

En ésos YO REINARÉ

ocupando el TRONO

del Amor de tu corazón,

hecho cuna del REINO

que en ti, para MÍ, ha NACIDO.

Yo era, Yo soy tu Dios; para ayudarte a entender que soy tu mayor, verdadero y sincero amigo, y que me he hecho hombre como los eres tú. Te pido que seas mi amigo para que te demuestre, y te demostraré la más grande, más verdadera y sincera amistad.

Para quitarte el miedo de Mí, me hice hombre como tú. ¿Por qué deberías tener miedo de Mí? ¿No he sido y no soy hasta ahora un hombre como tú? Es verdad que también soy tu Dios, pero también soy un verdadero hombre, por lo tanto comprendo todas las debilidades del hombre. ¿Sabes qué te digo? Bien, Yo quiero decirte que antes que nada Yo soy tu verdadero amigo. Y tú, ¿qué piensas? ¿Me quieres como amigo? Yo acepto tu amistad y te doy toda la mía. Ahora debes escuchar todo lo que te digo:

1.- Acuérdate siempre de llamarme tu más querido amigo.

2.- Acuérdate que también soy tu Dios cuando necesites una gran ayuda, un gran favor del más grande y potente amigo tuyo.

3.- Yo soy para ti Hombre amigo, para estar siempre a tu lado como el amigo más querido y más deseado.

4.- Yo quiero ser tu Dios para darte todo lo que sólo un Dios amigo puede darte.

5.- Por lo tanto, tenme como el más querido amigo tuyo

6.- Yo a cambio te daré, como simple y sincero amigo, todo lo que como Dios, no osarías pedirme.

7.- Tu amistad sincera es toda mi alegría.

8.- Para hacer más fácil y más confidencial nuestro pacto de amistad, olvídate que soy también tu Dios.

9.- Dirige tus palabras, tus pensamientos a Mí como hombre que se dirige al amigo hombre, en la confianza y amistad entre hombre y hombre. El acuerdo nuestro será total y perfecto.

10.- Cuando tú me hablas como se habla al hombre amigo, siento más verdadera y sentida tu amistad y tu amor por Mí. Mi alegría es tanta que hago el imposible como hombre para darte, en la intimidad de amigo hombre, todo el amor que sólo como Dios puedo darte. Tú ámame siempre y llámame el Hombre, tu amigo Hombre. Como verdadero hombre, yo sabré regresar para darte, en mi amistad de hombre, todo lo que Dios puede entregarte.

En mi amistad por ti, quiero ser el Hombre amigo tuyo; en los dones que te quiero ofrecer, amaré ser espléndido y generoso como un verdadero Dios omnipotente y omnisciente. Yo soy un Hombre que te ama como sólo Dios sabe y puede amar. Yo soy un Hombre poderoso que ama compartir con su amigo cada poder. Soy tu amigo con todo el corazón; no obstante, aunque soy grande, he sabido hacerme pequeño para poder vivir en el amor de tu pequeño corazón de hombre. Tú eres mi amigo, eres el amigo del Hombre que sabe hacerse tu Dios cuando es solicitada la poderosa intervención de Dios para defender de los rapaces hombres, el bien de nuestra amistad, de dos hombres que quieren ser para siempre amigos fieles.

ABRIL 1968 – PADRE PÍO ME HA DICHO:

“LAS PALABRAS DEL CUADERNO

ESTÁN ESCRITAS…EN EL CIELO”

Vi también a otro ángel fuerte bajar del cielo revestido de una nube, y sobre su cabeza el arco iris, su cara como el sol, y sus pies como columnas de fuego. Y tenía en su mano un librito abierto y puso su pie derecho sobre el mar y el izquierdo sobre la tierra…


*****

Y oí la voz del cielo que hablaba también conmigo y decía: “Anda y toma el libro abierto de la mano del ángel que está sobre el mar y la tierra”. Fui, pues, al ángel pidiéndole que me diera el libro.

Él me dijo: “Tómalo y devóralo: llenará de amargura tu vientre, aunque en tu boca será dulce como la miel”.

Entonces recibí el libro de la mano del ángel y lo devoré, y era en mi boca dulce como la miel, pero habiéndolo devorado, quedó mi vientre lleno de amargura.

Díjome más: “Es necesario que de nuevo profetices a las naciones y pueblos, y a muchos reyes.”

(Apocalipsis, cap. 10)

A mi querido Luigi, en el día de su cumpleaños,

para demostrarle todo el bien que le quiere, con

reconocimiento y para darle el coraje y la fuerza

necesaria para continuar llevando mi Corazón por

todo el mundo.


Bolonia, 8-9 de abril de 1968

Esta noche te debo hablar y tú escucharme.

Es importante lo que te quiero decir.

Es del Amor, es de Mí, que te debo hacer comprender.

Yo estoy en el corazón de todos, y en los corazones de los hombres vive mi Amor.

Soy feliz de habitar donde soy acogido con calor.

Es mi corazón el que da la unión en el amor.

Sin Mí no existe ninguna unión. Ninguna unión, que no sea por Mí, por mi corazón, se puede llamar amor.

Mi amor no conoce miserias ni tristezas.

El mío es pura alegría. Ninguna alegría existe fuera de Mí.

Soy Yo quien os conduzco a conocer las inutilidades de vuestros anhelos, de vuestros deseos.

Quiero haceros comprender que todo los que buscáis está solamente en Mí.

¿Afanarse de qué? ¿Por qué?

Venid a Mí solamente y encontraréis todo el bien que deseáis.

Yo soy generoso, más de lo que creéis y os daré mucho más de lo que vosotros me pedís.

¿Qué queréis de Mí? Pedid y obtendréis.

¿Qué pedís? ¿Un bien verdadero? Os lo concedo enseguida.

¿Un bien que no es un bien? No puedo dároslo, porque os quiero.

¿Qué bien os daría?

Os daría todo si vosotros fuerais capaces de donarme todo vuestro corazón.

Vuestro corazón no es siempre todo para Mí.

Una parte me la dais frecuentemente a Mí, pero otra la tenéis de reserva para vuestros anhelos, para vivir vuestras búsquedas fuera de Mí.

Es inútil haceros comprender que nada es si está fuera de Mí.

En aquel hueco que me reserváis, Yo frecuentemente me escondo. Y me quedo a mirar. ¿Qué veo?

Os veo afanados, cansados, desilusionados y descontentos.

Estáis siempre angustiados y no queréis comprender el por qué. El por qué es la ausencia de Mí.

Yo os miro y espero una señal de vosotros, un reclamo para salir de Mi escondite, donde me habéis colocado vosotros.

Estoy presente si me llamáis, pero mucho más todavía cuando me amáis. Os quiero ayudar a tenerme con vosotros, si me queréis. Yo seré todo para vosotros. Vuestro quererme debe ser daros a Mí. Daros a Mí es haceros donar todo de Mí.

Estoy cansado de veros así, sin la fuerza que yo puedo daros, sin el amor que ninguno fuera de Mí puede daros.

Lo que anheláis es casi exclusivamente vuestro mal. Pero frecuentemente vosotros no los sabéis. Yo os diré cuál es vuestro verdadero bien.

¿Qué es el bien? Es la paz de corazón. Es sentir un calor que es vida. ¿Qué hace el calor? Os calienta e inflama vuestro corazón, os trae la alegría de vivir, de amar y de llevar a todas partes calor y amor. ¿No es así? Sí, lo sabéis, porque alguna vez lo habéis probado. Pero, ¿por qué sólo alguna vez lo probasteis? Es porque en aquellos momentos estaba Yo para calentaros. Era Yo quien hacía todo por vosotros, para darme a conocer, para hacerme amar por vosotros. ¿Y después? Después vosotros no habéis sabido ni querido retenerme.

Os dejé libres para seguir otros caminos. Y ya veis lo que ha sucedido. Ahora estáis áridos y cansados porque estáis sin Mí. Pero sigo viviendo en vosotros porque me basta el mínimo rinconcito que me dejáis.

En él estoy y os espero. Espero el momento de vuestro sufrir, de vuestro padecer, para sufrir y padecer con vosotros.

Vuestro sufrimiento os lo habéis procurado. Yo no lo quería para vosotros. Pero es el sufrimiento el que hace que Yo pueda intervenir en vuestra ayuda.

¿Y si no me llamáis? De todas formas, os escucho y vengo en seguida a ayudaros. ¿Cómo? Cuando me llamáis, ya estoy ahí.

Si no me llamáis directamente, llego por otro camino. ¿Qué camino? Mi camino es un hombre como vosotros, un hombre que si no es todo mío, al menos lo es en parte. Envío en vuestra ayuda a esa parte mía que está en él. Pero siempre soy Yo el que os socorre en ese hombre.

¿Y qué hacéis vosotros? Frecuentemente, no me reconocéis y no me veis, porque actúo a través de un hombre. Un hombre como vosotros. Pero en ese hombre, estoy Yo, vuestro Dios.

¿Qué queréis de Mí? Yo puedo daros todo. Puedo daros todo porque todo es mío, todo lo he creado Yo.

Nada os es imposible porque para Mí todo es posible. Os pertenezco, soy vuestro; por eso, lo mío es vuestro. Entonces, ¿por qué os inquietáis?

Tenéis todo lo que Yo tengo. Os basta quererlo.

¿Qué quiero Yo de vosotros? Os pido que me creáis, que me pidáis, que os fiéis y que os entreguéis.

¿Tenéis temor de darme alguna cosa?

Lo que me dais no es nada, lo que Yo os daré es todo.

¿Qué es todo?

Todo es conocerme, conoceros, conocer todo lo que existe, todo lo que veis y no conocéis.

Podéis conocer lo desconocido, y lo desconocido sólo lo podéis conocer a través de Mí.

¿Por qué os amo tanto?

Porque para vosotros he creado y creo todo lo que pueda haceros más felices, más agradecidos y más llenos de amor por Mí.

¿Por qué os pido amor? Porque cuando aumento en vosotros el amor, aumento vuestra alegría, vuestra felicidad. Mi bien es infinito y por eso aumento siempre en vosotros vuestro amor por Mí.

Aumentando vuestro amor no hago otra cosa que aumentar vuestro conocimiento de Mí. Cuanto más me améis, más me conoceréis. Yo sólo me doy a conocer a quien sabe amarme.

Doy amor a quien me da amor. Quito amor a quien no me lo da. Y como el amor soy Yo, el amor pertenece sólo a Mí.

Vosotros no podéis poseer lo que es mío, exclusivamente mío, si Yo no os lo concedo. El don que os otorgo es una prueba. La prueba está sólo en vuestra voluntad, tan sólo debéis demostrar la voluntad de amarme. Todo el resto lo hago Yo por vosotros, porque Yo soy todo para vosotros.

Mi corazón es una lámpara inmensa, siempre encendida, es un fuego que arde por vosotros. Mi fuego os hace vivir. La vida no existiría sin mi calor. Mi calor suple el hielo de vuestros corazones áridos. Cada uno de vuestros corazones debería mantener en vida una parte de la creación. Cuando vuestro corazón está árido, apagado, esa parte de la creación debería desaparecer porque es el amor del corazón quien lo gobierna todo.

¿Y Yo qué hago? Con mi calor, caliento en vuestro lugar. Suplo con mi Corazón la aridez del vuestro. Os mantengo y mantengo la vida con el calor de mi Corazón.

¿Por qué lo hago? Es por amor, es para esperar un regreso de amor que espero, y os sustituyo en la que debería ser vuestra misión.

Yo soy la reserva de la Energía que actúa para evitar el desastre causado por el derroche de la vuestra, de la que os di. Yo soy un Corazón de reserva para serviros a todos.

¿Por qué no me amáis? ¿Por qué no me amáis? ¿Por qué no queréis reconocerme? ¿Por qué queréis rechazarme?

Es que vuestra mente no es estable. Es voluble porque se deja llevar de las impresiones externas, de los pensamientos tumultuosos que vienen del mundo.

La mente inestable enfría vuestros corazones y rechaza el amor.

¿Cómo podéis tener la mente a raya? ¿Cómo dominarla? Debéis intentar no escuchar los pensamientos que no sean de bien, de amor. Debéis vencer la inestabilidad prestando siempre oído a la ley del amor.

Cuando un hombre como vosotros os pide un poco de bien, no le preguntéis quién es. Dadle el bien que os pide. El bien le unirá a vosotros y por mi amor que está en vosotros, Yo lo uniré a Mí. Yo soy el que envío a los hombre que os piden bien y amor, para que los traigáis a Mí, a mi Corazón, a través de la parte de Mí que está en vosotros. No abandonéis nunca a los que os envío porque forman parte de vosotros mismos, porque Yo seré vuestro en ellos por el amor que habéis sabido darles.

Yo soy el que ha querido uniros para teneros unidos más fuertemente en mi Corazón.

Vosotros sois un todo en Mí.

La pérdida de uno solo de éstos, es una disminución de vosotros mismos.

Estáis unidos por un vínculo que resulta invisible a vuestra mirada.

El vínculo está aquí, dentro de mi Corazón.

El amor es uno, y vosotros sois una única cosa en la participación de la alegría eterna encerrada en mi Corazón que será el vuestro. Uníos y no os dejéis desanimar por nada.

¡No hay nada grave para Mí!

Grave es sólo vuestra separación. No podéis separaros vosotros que deseáis amarme. Yo no puedo dividir mi Corazón. Y si queréis entrar en él, tener derecho a entrar, debéis estar totalmente unidos. Separaros es hacer imposible la unión conmigo, en mi Corazón que es uno. Sed dóciles y buenos entre vosotros, ayudaos y corregíos pero no os separéis nunca.

Vuestra unión es mi alegría. Os llenaré de gracia por el empeño que pondréis en amaros y en no separaros nunca.

Cuando uno de vosotros tenga la tentación de alejar al otro, Yo intervengo enseguida. Intervengo enérgicamente para impedirlo.

Ésta es mi voluntad: que cada uno de vosotros dé un paso pequeño hacia el otro y Yo pondré en marcha la potencia de mi Corazón.

Cuando estéis lejos, recordaros unos a otros; en el recuerdo Yo viviré en vosotros.

Estaré siempre con vosotros si os ayudáis a uniros cada vez más.

No temáis a quién quiera apartarse de vosotros.

Vuestro amor por él os hará vencer todos los obstáculos.

En vuestro deseo de amor actúa mi voluntad. Mi querer es más fuerte que cualquier resistencia.

Perseverad en vuestra voluntad de unión, en amar al que intenta huir.

Yo conozco los caminos para que vuelva el que ha huido. No podrá huir y Yo os diré por qué.

El hombre que os envié fue elegido por Mí. Vosotros lo habéis traído a mi Corazón y ahora permanece unido por hilos invisibles. Vuestra voluntad mantiene el contacto de estos hilos con mi Corazón. Gracias a estos hilos Yo mantengo el contacto con el que intenta huir y quiere volver atrás. Mis relaciones con él dan lugar a tormento y turbación que no cesarán hasta que no reconozca espontáneamente haber faltado al pacto de unión con vosotros, conmigo.

Defiendo vuestros derechos sobre los que habéis amado y que han intentado huir. Huir de vosotros e huir de Mí. Pedidme ayuda cuando os sintáis incapaces. Intervendré enseguida en vuestro favor, porque vuestra unión es mi voluntad.

Uniros entre vosotros es uniros a Mí. Vuestra separación es separarse de Mí.

Bolonia, 9 de abril de 1968

Cumplo 42 años, es medianoche. Aún me siento cerca del corazón de todos, del Corazón de Dios. Él es el que ha querido felicitarme en mi cumpleaños.

Es bueno y amoroso conmigo, quiere que le haga compañía.

Estoy un poco confuso, no sé bien por qué. Escucho en silencio los latidos de este Corazón Divino que está tan lleno de amor por mí. Sé que no merezco tanto, pero sé que no me equivoco.

Es realmente Él el que me mira, el que me habla, el que me hace compañía. No me siento solo y nunca había experimentado una sensación más viva de que no necesito nada. Esta noche me parece que lo tengo todo en mí.

¿Qué es este Corazón que palpita en mí?

Es Dios que sabe cómo Le necesito, cómo deseo tenerle cerca. ¡Qué solo estaría esta noche con mis numerosos y probablemente tristes pensamientos!

Todo ha cambiado porque oigo Su Voz que me dice que esté tranquilo, que confíe en las cosas buenas que me dará también mañana.

Hoy es un nuevo día, todo me parece un regreso al pasado. Un pasado que no recordaba pero que sigue existiendo en el presente de su Corazón, porque en el Corazón de Él, de Dios, todo es presente.

Mi infancia, mi juventud y mi madurez están escritas en Él; veo y vuelvo a vivir con Él cada momento.

Sólo se me escapa el recuerdo de las veces en que he caído, de las numerosas veces en que no le he sido fiel.

¿Cómo es posible que no recuerde todos los pecados cometidos?

Quizás es esa la felicitación por mi cumpleaños, el regalo que Él me hace. Es un regalo que sólo Él, tan generoso, puede hacerme: hacerme olvidar el mal que he hecho. Es más, esta conversación del Corazón es una invitación al ánimo, a la confianza y la convicción plena de que Él podrá remediar todo.

¿Qué quiere de mí el Corazón de Dios?